¿COMO SE ELABORA UN DIAGNOSTICO EN EDUCACION
PREESCOLAR?
Análisis
de la práctica educativa.
Este paso inicial es fundamental en la construcción
del diagnóstico, pues consiste en localizar una problemática general
verdaderamente relevante, pero que, a la vez, sea susceptible de solución.
No obstante, aunque parece fácil, es esta tal vez una de las etapas más
difíciles del trabajo,
pues puede ocurrir que el investigador principiante opte por un proyecto
demasiado ambicioso. En ese sentido, en ningún momento debe perderse la
objetividad respecto de los recursos y posibilidades reales, así como las
limitaciones del propio investigador.
Tal vez uno de los obstáculos más comunes al que se enfrenta el
investigador principiante es el de empezar a manifestar sus ideas por escrito.
Es frecuente que en este momento muchos piensen en abandonar la empresa.
Lo que yo puedo recomendar es que se debe escribir conforme se vaya
investigando, anotando ideas extraídas de los documentos
consultados, o ideas del propio investigador, todo aquello que se le venga a la
mente. No importa que las ideas aparezcan inicialmente desordenadas e
inconexas; más tarde se podrán organizar.
Puede presentarse también el hecho de que en la elección de la
problemática se anteponga la intención de resolverla rápidamente y que, durante
el transcurso del trabajo, esta expectativa ocasione desánimo en el
investigador, por no estar preparado para asimilar que, en no pocas ocasiones, la
investigación puede resultar lenta y hasta tediosa, pues la solución
efectiva de ciertos problemas
requiere de mucho tiempo, decisión y, desde luego, la aportación de capacidades
personales, tales como el pensamiento
lógico y hasta la intuición.
En nuestro caso específico resulta deseable remitirse al análisis de la
práctica docente propia, con el fin de localizar una problemática. Sin embargo,
es indiscutible que existen problemas más allá de nuestra propia actividad
docente. Por ejemplo:
a) ¿Ha sido adecuada, en términos de eficiencia
y eficacia,
la actividad directiva de la escuela?
b) ¿Se aprovechan óptimamente los recursos generales con los que cuenta
la institución?
c) ¿Se ha sistematizado el análisis de los resultados obtenidos con la
aplicación de distintos métodos
didácticos?
d) ¿Qué situaciones extraescolares afectan el proceso
de enseñanza-aprendizaje?,
etc.
Así pues, es recomendable la elaboración de una relación de dificultades
generales que el profesor
enfrenta cotidianamente, dificultades en las que pueden verse involucrados
alumnos, contenidos, procedimientos
técnico-metodológicos, autoridades escolares, autoridades de la comunidad,
padres de familia,
docentes,
etc.
Procede, entonces, intentar una jerarquización de las problemáticas
detectadas y confrontarlas con los recursos que posee el diagnosticador,
debiendo considerar también, como ya ha sido señalado, sus limitaciones, con el
fin de advertir, en una primera aproximación, las posibilidades de intervenir
en su solución.
Las situaciones que se advierten irregulares o insatisfactorias, como
pueden ser la relación escuela-comunidad, los problemas de enseñanza y de
aprendizaje, el ambiente
escolar, etc., constituyen formalmente los primeros indicadores.
De hecho, esta selección
constituye el primer momento del proceso investigativo, y algo muy importante
es la circunstancia de que los indicadores contribuyen a facilitar la decisión
del investigador para elegir una problemática determinada. Y aunque puede
parecer ocioso, reiteraré que ésta no deberá ser ajena al ámbito de la práctica
cotidiana del profesor. (Ver "La elección del tema", p. 100)
Al inicio, esta parte de la investigación
aparece muy general, y hasta un poco confusa. Sin embargo, conforme se avanza
en la investigación se va también perfilando con mayor precisión, reduciéndose
en su dimensión exclusivamente a sus elementos y relaciones básicas. (Ver
"Planteamiento del problema", pp. 100-106)
Los elementos que conforman al problema son las características y
factores de la situación problemática.
La delimitación clara del problema posibilita su solución en gran
medida, pues un enfoque objetivo
del mismo le da dirección
al proceso investigativo. Recordemos a Einstein se le atribuye el haber
afirmado que la correcta definición de
un problema resulta más importante que la propia solución.
Con relación al diagnóstico, el problema se aprecia, inicialmente,
cuando una situación se advierte insatisfactoria. Ya de manera objetiva se dice
que es la discrepancia entre el ser y el deber ser es decir, entre
realidad-normatividad.
Un "problema" es el conjunto de circunstancias que
obstaculizan la consecución de un fin determinado.
Enseñanza y aprendizaje, desarrollo
de la personalidad,
metodologías para la enseñanza de la lecto-escritura,
planeación
de actividades, evaluación
del aprovechamiento escolar, etc., constituyen problemáticas muy amplias y
complejas de las cuales, si se desea obtener una respuesta o una solución
concreta, necesariamente habrá que derivar una cuestión más específica.
De tal manera que el problema puede ser enunciado en forma interrogativa
o como expresión del mismo. ¿Qué temas pueden, en nuestro ámbito resultar
interesantes para ser abordados a través de una investigación, que bien podría
iniciar con un diagnóstico? He aquí algunas sugerencias.
1. Impacto de la televisión
en los niños
de 6 a12 años.
3. Hábitos de lectura de profesores de español
de las escuelas secundarias de la región.
4. Actitudes
de los profesores ante la normatividad oficial.
5. Relaciones maestro-padres de familia.
6. Comparación del desarrollo educativo entre los medios
urbano y rural.
7. Factores asociados con la deserción escolar.
8. Factores asociados con la reprobación escolar.
9. Impacto de los programas
de actualización en los docentes.
10. Mitos
y realidades de la Carrera Magisterial.
11. Criterios empleados en la evaluación escolar.
12. Actitudes de los padres de familia ante la disciplina
escolar.
13. Uso de las bibliotecas
escolares y municipales.
14. Uso de medios audiovisuales en las escuelas primarias o secundarias.
15. Factores fundamentales para la elección de la carrera de profesor.
16. Problemas disciplinarios más comunes en las escuelas primarias de la
región.
17. Criterios esgrimidos para la selección de los textos de las
asignaturas de las escuelas secundarias.
18. Actividades económicas de los docentes, ajenas a la enseñanza.
19. Comparación entre algunas metodologías para la enseñanza de la
lecto-escritura.
20. Estado
actual de la enseñanza de la informática
en las escuelas secundarias.
21. Vigencia y actualidad de los programas de informática ofrecidos por
distintas instituciones.
22. ¿Qué actividades realizan en los períodos vacacionales los alumnos
de las escuelas primarias?
23. Capacidades de los profesores de educación
primaria y secundaria en el aspecto ortográfico.
24. Capacidades de los profesores de educación primaria y secundaria en
el aspecto de la redacción.
25. Valor
predictivo de los exámenes de admisión en las escuelas.
26. Influencia de las religiones dentro de las
escuelas.
27. El civismo. Su impacto en la vida de la comunidad.
28. Estudio comparativo entre alumnos que cuentan con antecedente de preescolar
y otro que no lo tiene.
29. La asignación de puestos y ascensos en el campo educativo.
30. Valoración social de la profesión magisterial.
Pero, antes de elegir definitivamente el problema que se va a investigar
conviene considerar algunas cuestiones:
a) ¿Es realmente significativo el problema?
b) ¿El problema es novedoso o ya existen suficientes estudios acerca del
mismo?
c) ¿Es posible su solución?
d) ¿Su solución haría alguna diferencia concreta en la práctica
educativa?
e) ¿Puedo desarrollar la investigación?
Con relación a este último inciso, el investigador debiera plantearse
algunas cuestiones. Por ejemplo:
— Decisión y constancia personales.
— Competencias
teóricas y técnicas
para llevar a cabo la investigación.
— Nivel de vinculación con el universo
de la investigación.
— Recursos económicos.
— Tiempo necesario.
— Apoyos en general
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